Saludos a todos y a todas; aquí de nuevo para ofreceros un mini documental de la boda del año!!! Ha sido un viaje genial por muchas razones: he vuelto a ver a mis amigos de Grecia a quienes siempre echo de menos, los baños en el Egeo con sus aguas tan claras y frías, la comida a la orilla del mar hasta las seis de la tarde, ducha y a cenar..., la música...
Bueno, os cuento poco a poco y os lo muestro con imágenes.
Llegué al Pireo la madrugada del 28 de agosto y tomé el barco hacia la isla de Sifnos; allí me esperaban Sofía, la novia, y mi amiga Kikí. Nos contamos las últimas novedades y tomamos en café griego de rigor (mira que tomo todos los días café griego en casa y no me huele igual!!!). En la foto estamos Sofía y yo.

Los días anteriores a la boda pasaron rápidos. Desayunábamos un café griego DOBLE, cómo no y pan tostado con midsithra, queso fresco de cabra de Sifnos, evidentemente el sabor era increible y la terracita mejor.

Sólo había un problema, un francés al que le faltaba un tornillo, cuando salíamos a desayunar y aspirar la calma del lugar, nos ponía una maldita ópera a todo volumen. Mi amiga Kikí fue a montarle un pollo y en un griego macarrónico le contestó:´"Así son las cosas". Buena es Kikí, los gritos se escucharon hasta Míkonos!!!
Como os he dicho, la comida y el baño iban juntos y se distribuán de manera cíclica, almuerzo, baño, comida, baño, ducha, cena... Aquí estamos comiendo Y CON CHAQUETA EN AGOSTO!!!

Mientras tanto, los preparativos de la boda seguían su proceso habitual: limpiamos la casa hasta que brilló, las cinco madrinas (sí, cinco madrinas y un padrino de boda) llenaban los saquitos con arroz, creo que como para 500 personas que éramos!!!, poníamos flores blancas en cientos de jarromes, plachábamos todos los manteles blancos disponibles y, entre arreglo y arreglo, calma, cafelito, copichuela, y poner cara de alelada mirando el paisaje, etc....

O hablando de trabajo con Procopis, el padre de la novia e intelectual por excelencia, profesor de Ciencias Políticas que trabaja sobre los temas de los Pueblos Balcánicos y sabe historias hilarantes donde las haya...

Poco a poco iban llegando parte de los invitados extranjeros y, como podéis ver, les esperaba una sorpresa en el puerto. Bueno, llegaron todos menos una turca que venía a la boda y se pasó de isla porque no se enteró que había llegado a puerto!!!

LLegó el día consabido y seguimos desde por la mañana todo el protocolo. Además de ponernos de tiros largos, comimos invitados toooodos por parte del padrino acompañados de música tradicional y canciones típicas "picantuelas" de día de boda y luna de miel; cuando éste se fue a acicalarse, fuimos todos en procesión siguiendo a los músicos hasta su casa. El padrino porta una bandeja con el velo de la novia.

De ahí fuimos a casa del novio y corriendo a casa de la novia donde el mismo novio se presentaba ante el padre, la madre y la novia, cada uno de ellos diciendo un poema serio... los picantes venían después de nuevo. Para las cotillas, y cotillos si los hay, os pongo una foto del precioso traje de la novia, romántico y decimonónico.

Sofía y Iannis se casaron por fin en la iglesia minúscula, cabían como mucho y apretujaditos unas 10 personas, imaginaos con tanta madrina los sudores que había allí dentro. Los demás conseguimos alguna imagen desde la puerta mientras el papás les ponía la corona de unión.

Anécdota de boda que sólo viví yo... resulta que tuve el honor de llevar a la iglesia la cesta con el utillaje necesario: una copa para el vino, una cuchara y un recipiente con miel y nueces que se les da a los novios y a todos los asistentes (con la misma cuchara para todos, cosa que con el asunto de la gripe A pues no nos hizo ninguna gracia a muchos, así que violentamente, el cura se te echaba encima con la cuchara y si no abrías la boca te agredía a empujones... Bueno, yo me escapé). Sigo, pues en una mesita a modo de altar se ponía estas cosas para la ceremonia, la mamá de la novia, Aspasía, puso dos copas y un recipiente de cristal muy antiguos y de mucho valor. Y en uno de esos momentos en los que estábamos el cura y yo poniendo todo en orden, no se le ocurre otra cosa al perro de Vaggelis que meterse a curiosear, cuando lo vio el papás le arreó una patada que el chucho salió literalmente volando y con una mano tiró al suelo una de las copas de cristal!!!
Al final y pese a todo, seguro que serán felices y comeran perdices. Yo que iba a escuchar música tradicional con grabadora, video y toda la parafernalia, me lo pasé en grande dejando todos los trastos en el hotel... ¿Cómo trabajar en unos días como éstos? IMPOSIBLE. Ahora los novios han hecho un recorrido por España, aunque ya habían estado algunas veces. Pasaron por Asturias, Toledo, Talavera de la Reina, Jarandilla de la Vera, Extremadura y Lisboa. Creo que es uno de los recorridos más bonitos que tiene nuestro país.
En otro post os cuento algo de las extraordinarias personas que conocí. Un beso a todos.